Información y Buenas Prácticas para Comenzar la Huerta Orgánica

Aclaración incial

En lo legal, la agricultura orgánica es la agricultura ecológica comercial o agroindustrial que garantiza que cumple lo mínimo establecido en una norma técnica. En Chile es la ley Nº20.089 del 2007, puesta en marcha el 2009, y consta de la ley más el Reglamento DSº36 y la Norma Técnica Dsº17, los documentos que indican lo mínimo que se exige a nivel país para que algún producto pueda ser vendido como orgánico, biológico o ecológico. Para revisar los documentos puede buscar en www.sag.gob.cl > recursos naturales > certificación de productos orgánicos.

En lo teórico, la agricultura orgánica se basa los principios de la ecología para lograr ecosistemas productivos y sustentables, más conocido como Agroecología.

El la práctica, hay todo tipo de agriculturas ecológicas y orgánicas, desde el inescrupuloso agroindustrial hasta el consciente agricultor mapuche. Desde cumplir la ley, o hacer como que cumple la ley hasta aplicar la agroecología hay un largo camino. Muchas veces los proyectos agroecológicos no certificados cumplen más con el espíritu de la agroecología que los que están certificados, por lo menos en Chile. Aún cuando un producto orgánico es muy probablemente mejor que cualquier convencional, desde varios puntos de vista, la agricultura o huertería orgánica le pertenece a quien aplique la agroecología y no necesariamente a quien tenga un certificado, la agroecología es antes que la ley.

Alimentar suelo no plantas

En la agricultura orgánica el foco está en el suelo más que en las plantas.  En el suelo viven entre, cientos de miles a miles de millones de microorganismos por cada centímetro cúbico (de suelo), un volumen equivalente al de un dado. En la compleja interacción de la red alimentaria, unos organismos se alimentan de otros o de sus desechos, los cuales en combinación con los elementos del medio ambiente van desprendiendo sustancias en el proceso, y precisamente esas sustancias químicas son las que han aprendido a utilizar las plantas en su camino por la evolucióñn en el planeta por los últimos 450 millones de años. Las plantas no han evolucionado por millones de años siendo fertilizadas con productos sintéticos.

Cuidado de suelo & lombrices

Uno de los mejores fertilizantes comerciales que se conoce hoy es el milenario (y millonario) humus de lombriz. La lombriz de tierra produce un desecho balanceado y rico en nutrientes, de entrega lenta a las plantas (así lo prefieren las plantas), estable y no tóxico, difícil de igualar por los sintéticos. Por otro lado, la vida en el suelo y las raíces de las plantas necesitan agua y aire para mantenerse saludables.  Las lombrices de tierra hacen un valioso trabajo removiendo y arando docenas de toneladas de tierra por hectárea al año, dejando una insuperable red de túneles por donde el agua de riego penetra fácilmente, por donde también entra el aire y las raíces avanzan rápidas encontrando el preciado humus en el camino. La precencia de lombrices de tierra es algo que se busca elevar al máximo en la huerta orgánica, un suelo sano y fértil es un suelo donde abundan las lombrices, el objetivo pueden ser unos 100 grs. de lombrices por mt2 de suelo en los primeros 25 - 35 cm de profundidad. Las lombrices llegan solas por el suelo atraídas por las buenas condiciones, es decir, casa y comida. También se puede conseguir una cantidad de lombrices y ponerlas en el suelo de la huerta a modo de inóculo, si la cosa anda bien se van a multiplicar exponencialmente.

La casa de las lombrices, el suelo, no debe ser perturbado si se quiere incentivar la llegada y estadía de lombrices. Nadie se puede sentir muy a gusto si su casa es demolida dos o más veces al año. Las lombrices se alimentan de materia orgánica y para alimentarlas hay que ir dejando restos vegetales picados en la superficie, no enterrarla!  En la naturaleza los restos vegetales que no son raíz quedan en superficie y se van descomponiendo poco a poco, a veces bien rápido, mientras más humedad y más temperatura, más hongos y bacterias descomponedoras, luego las lombrices y otros se encargan de enterrar la materia orgánica, transformándose en suelo unos centímetros más abajo. Las lombrices son fotofóbicas, odian la luz, y no irán a comer los restos vegetales de la superficie a menos que haya oscuridad.  Eso se puede lograr agregando paja o pasto seco (sin semillas) en toda la superficie y entre las plantas de la huerta. Eso se conoce como mulch o acolchado y permitirá a las lombrices subir a procesar materia orgánica sin ser afectadas por la luz, además se convertirá en parte de su alimento! El mulch impedirá al sol pegar directo en el suelo desecando y encostrando el suelo, y al estar sombreado se evapora menos agua, es decir se conserva más y se riega menos!  Además regar un suelo cubierto con mulch es agradable, el agua entra instantáneamente por el mulch sin salpicar, se puede aplicar más flujo de agua,  no se compacta el suelo con el golpe de la gota de agua, así como tampoco se forma barro ni salpica tierra a las plantas esparciendo hongos ni enfermedades.

En el suelo hay miles de semillas dormantes, hierbas espontáneas o "malezas".  Al picar, arar o dar vuelta el suelo estas semillas se activan y salen las malezas, al dar vuelta el suelo se siembran malezas, es un hecho, y en el campo dicen que al dejar semillar una tierra con maleza, son 7 años más de maleza en la tierra.  Entonces conviene que las semillas que están en el suelo no germinen y las que germinan no prosperen hasta semillar, no en nuestra huerta!… al haber mulch, las semillas que logran germinar les cuesta mucho más llegar a la superficie, y cuando lo logran son lo suficientemente evidentes como para ser arrancado con las manos, troce y deje caer sobre el mulch dejándola a merced de una enorme cantidad de artrópodos, gastrópodos, hongos, bacterias y lombrices que lo convertirán en alimento de plantas nuevamente.

¿Siembras en almácigo o directo al suelo?

No hay una regla que sirva para todas, pero en general las plantas de raíz no se hacen en almácigos, se siembran directo al suelo, esto porque al ser raíces, durante la manipulación del transplante las raíces se afectan y pueden crecer torcidas o dañarse. Semillas grandes tienen más reservas de energía, son más vigorosas y pueden tener mejores posibilidad si son sembradas directo al suelo. En el suelo habitan infinidad de organismos que se pueden alimentar de semillas o brotes recién germinados.  Las semillas orgánicas no tienen tratamientos químicos pesticidas para protegerlas de estos depredadores (salvo algunas semillas orgánicas que son recubiertas con productos pesticidas de base natural permitidos para uso en agricultura orgánica...). La semilla nativa, la semilla libre, la semilla orgánica es de gran valor, conviene hacer almácigos siempre que se pueda, con experiencia se puede hacer directo al suelo. El sustrato o tierra para los almácigos es mejor si está libre de semillas de maleza y dentro de lo óptimo estar libre de organismos que puedan comerse o afectar la semillas.

Almácigos

Para los almácigos la semilla se entierra a una profundidad 1 a 3 veces su tamaño. En lo particular cada semilla tiene su profundidad y dependiendo también de las condiciones y calidad de semilla, por eso conviene siempre revisar las profundidades de siembra, por ejemplo el orégano y la melisa no se entierran. Se debe presionar ligeramente el punto de siembra para asegurarse de eliminar los espacios de aire que rodean la semilla. Es importante el primer riego, este debe ser hecho con la asperción más fina posible, tipo neblina, para que el agua moje uniformemente sin hacer flotar materia orgánica ni descalzando (desenterrando) semillas recién sembradas, apurarse en este momento es inútil. Los almácigos deben ser cuidados como si fuera un bebé planta, cuidado constante y delicado. Ni intemperie, ni sol directo, ni secos, ni exeso de agua, siempre húmedos, luz y abrigados, en ambiente temperado idealmente o necesariamente (a no ser que sean plantas de ambiente frío).

Transplante

A los 30-40 días, cuando los almácigos tengan 4 hojas verdaderas (entre 5 y 10 cm de alto por lo general) ya pueden ser transplantados a su lugar definitivo en la huerta. Convienen los transplantes en las tardes, después del calor, de otro modo se puede hacer temprano en la mañana, incluso al medio día si se tiene la capacidad de mantener las plantas sin stress, se supone que el transplante es algo positivo para la planta, es un momento de expansión y para aprovecharlo conviene usar el calendario biodinámico que puede encontrar en aabda.com.ar o desde semilias.cl

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